Saltar al contenido

Cementerio Judío de Praga – Tumba de Kafka

Hablar de Praga, es hablar de una comunidad hebrea muy importante. Fue uno de los mayores núcleos de población judía antes de que los nazis exterminasen a la mayor parte de su comunidad.  El barrio judío de Praga se ubica en el conocido barrio de Josefov, que además es uno de los más hermosos de la capital checa. Poco queda ya de la antigua ciudad hebraica, la mayoría se destruyó con las obras de saneamiento de la ciudad. Apenas se conservan las sinagogas y el antiguo cementerio judío de Praga. Pero si tengo que recomendar uno, hoy día de todos los Santos, es el cementerio judío nuevo, donde entre otras, se encuentra la tumba de Kafka.

Antiguo cementerio judío en el barrio judío de Praga

El barrio de Josefov tiene una arquitectura muy interesante, pero le quita muchos puntos que es demasiado comercial, muy orientado al turismo y personalmente, considero que le hace perder encanto. Merece la pena visitar sus sinagogas, una de ellas la sinagoga española y empaparse de toda la historia de la comunidad judía, pero eso será el contenido de otra entrada. Para no perderte ningún detalle te recomiendo esta visita guiada por el barrio judío. Para visitar el cementerio judío antiguo hay que pasar por caja, concretamente 330 coronas. Es pequeño, en media hora se hace la visita y el recorrido está señalizado. Entra las tumbas más destacadas están las de Mordechai Maisel y el Rabino Low.

Rabino Low

Es toda una autoridad dentro de la comunidad judía. Filósofo y pedagogo, fue el primer judío en ser recibido oficialmente por el rey Rodolfo II en el castillo. Además, es el creador del Golem, una de las leyendas más conocidas de Praga y que se desarrollaba en el barrio judío. Se puede ver una estatua suya en la fachada del nuevo ayuntamiento de la plaza Mariánska.

rabino low
Estatua del rabino Low



Booking.com

Cementerio judío de Praga

Pero en el día de hoy, voy a hablar sobre el cementerio judío nuevo, el Zidovske Hrbitovy.  Su origen data de la década de 1820, durante el reinado de José II. Personalmente me enamoró. Merece la pena dejarse llevar y pasear sin rumbo, su atmósfera te absorberá.  Aunque pueda sonar macabro, me gustó pasear por sus silenciosas avenidas arboladas, donde la hiedra trepa salvajemente por los troncos hasta la copa de los árboles. Las sepulturas están cubiertas de vegetación y muchas de ellas, decoradas con impresionantes estatuas. La parte más amarga, es que en la mayoría de las lápidas se puede leer la maldita palabra Auswitch.

cementerio judío de Praga
Cementerio judío de Praga

Tumba de Kafka

En esté cementerio se encuentra la tumba de Kafka. Nada más entrar, hay un cartel que te indica la dirección que debes tomar. Está en la avenida 21 y tiene una placa sencilla con los nombres y apellidos de sus familiares más cercanos. Sus tres hermanas murieron en los campos de concentración a manos de los nazis. Sin duda, el camino hasta su tumba es lo más transitado del cementerio.

Tumba de Kafka

Paseando sin rumbo fijo y distinguiendo como sobresalen las tumbas de los más adinerados, puedes encontrarte como me pasó a mí, con la estatua de Max Horb Maler decorada con un pavo real (av 19) y como no podía ser de otro modo, en la lectura de la lapida se aprecian los nombres de los niños padres y abuelos desaparecidos en Auswitch.

Estatua de Max Horb Marler

Cementerio cristiano de Olsany

Justo al lado del cementerio judío, solo hay que cruzar la avenida que los separa, se encuentra el cementerio cristiano de Olsany. Su origen es más antiguo y radica en la peste de 1680 que azotó fuertemente la ciudad de Praga. Es de estilo similar al judío, con la diferencia que las tumbas tienen casi tres siglos más. Si hay tiempo, también es digno de un sosegado paseo.

Entradas relacionadas

El Puente de Carlos en Praga

Sígueme en las redes sociales y suscríbete a la página


Facebook


Instagram

Mira aquí ofertas en hoteles, activades, restaurantes y miles de productos



Booking.com








Últimas entradas

A %d blogueros les gusta esto: