Ruta por las Médulas

Las Médulas

En el corazón de la comarca del Bierzo hay un tesoro milenario que seguro te sorprenderá.  Es uno de los paisajes más increíbles de la geografía española, diferente a cualquier otro que puedas imaginar y además, cargado de historia. Lo que hace años era una montaña compacta, similares a las de alrededor, los romanos la transformaron en la mina de oro a cielo abierto más grande del Imperio , llegando a extraer aproximadamente 5.000 kilos de oro. Lo que vemos hoy en día es obra de la naturaleza, que se ha encargado de modelar el paisaje tras siglos de abandono. Después de mucho tiempo deseando ir, pude visitar la comarca del Bierzo y realizar una ruta por las Médulas.  Entre todo lo que no te puedes perder y hay qué ver en las Médulas está el mirador de Orellán y mirador de las Pedrices, la cueva Encantada y la Cuevona, el lago Sumido y las vistas desde la cresta del Pico Reirigo,  No hay excusa para no visitar este increíble paraje natural declarado desde el año 1997 como Patrimonio de la Humanidad, hay sendas para todos los gustos y seguro que saldrás encantado de las Médulas.

Cómo llegar a las Médulas

Lo ideal es tomar como referencia la ciudad de Ponferrada, capital de la comarca leonesa del Bierzo y con buenas comunicaciones a través de la A6.  Desde allí, hasta el aparcamiento de las Médulas hay que recorrer unos 25 kilómetros por la N-536, poco más de 30 minutos se tarda en realizar el trayecto. Yo elegí Ponferrada como base de operación para la ruta en coche que realicé por el Bierzo.

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Cúando ir a las Médulas

Se puede visitar las Médulas en cualquier época del año, eso sí, con precauciones. En verano las temperaturas pueden llegar a ser muy altas y hay pocas sombras donde resguardarse del sol, lo mejor sería aprovechar los días que las temperaturas den una tregua y madrugar. En invierno pasa todo lo contrario, el frío puede ser intenso, pero en este caso, con abrigarse bien sería suficiente. En primavera y otoño los caminos pueden estar embarrados por la lluvia.

Qué ver en las Médulas

Lo más característico es el contraste de las rojizas paredes afiladas que se elevan entre los tonos verdes que forma la densa vegetación, compuesta por robles, encinas y castaños. Entre los puntos de interés de las sendas se encuentran los miradores de Orellán y las Pedrices, la Cuevona y la Cueva Encantada, la Galería de Orellán y la subida al Pico Reirigo.

Ruta por las Médulas

En el mapa que hay a continuación se detallan todas las rutas disponibles y la distancia de cada una de ellas. Yo lo que hice fue una mezcla de todas para intentar conocer lo máximo posible, a excepción de la ruta del Lago Sumido que no la realicé porque la amenaza de lluvia era considerable.

Mapa de las rutas por las Médulas
Fuente :www.medulas.com

Mi ruta por las Médulas

El punto de inicio lo marca el aparcamiento gratuito del pueblo de las Médulas, a pocos metros del centro de interpretación, que es conveniente visitar antes de comenzar la ruta. En mi caso estaba cerrado, eran las 08:30 de la mañana y no abrían hasta las 10:00, así que me dispuse a iniciar la ruta por la senda Perimetral.

Consejo para la visita: Llevaos comida, al menos no vayáis con la intención de comprar pan reciente en el pueblo. No hay panadería.

Ruta por las Médulas
Recorrido de mi ruta por las Médulas

La senda Perimetral y mirador de las Pedrices

Empieza justo a las afueras del pueblo, en el extremo contrario al aparcamiento. El cielo estaba amenazante, pero el paseo fue tranquilo y agradable hasta llegar al mirador de las Pedrices, la primera parada importante de la ruta.  La verdad que madrugar, junto al día gris, ayudó que no me cruzara con nadie durante la primera parte del recorrido y pude disfrutar del mirador de las Pedrices en solitario. No es tan conocido como el mirador de Orellán, pero las vistas también son espectaculares.

qué ver en las Médulas
Inicio de la ruta Perimetral
Mirador de las Pedrices
Mirador de las Pedrices

A unos pocos de metros, pasado el mirador de las Pedrices, la senda Perimetral se une a la senda Reirigo y continúan juntas unos cientos de metros más, hasta que a la izquierda sale un camino donde un cartel indica, senda hacia el Pico Reirigo.

Senda Reirigo

El ancho del camino se tornó estrecho y empezó a picar hacia arriba. Es una subida corta pero intensa, aunque no tiene mayor dificultad que salvar la pendiente. En poco más de 15 minutos estaba en la cima del pico y ahora sí, mientras bajaba de pulsaciones, disfruté de unas vistas maravillosas y que no todos los que se acercan a las Médulas pueden contemplar.  En días despejados se puede divisar en el horizonte el pueblo, los lagos y el mirador de Orellán, pero no fue en mi caso. En la foto desde el Pico Reirigo se puede intuir por donde continúa el estrecho camino durante la bajada.

pico Reirigo
Subida al pico Reirigo
Pico Reirigo
Sendero de bajada desde el pico Reirigo

Coronado el pico, llegó el momento del descenso hasta volver a encontrar la senda Perimetral. Es la parte más peligrosa del recorrido, sobre todo si sucede como cuando realicé la ruta, que el estrecho y vertical camino está embarrado y resbaladizo debido a la lluvia. Eso sí, fue la parte que más disfrute de toda la ruta. En algunos tramos hay una cuerda donde se puede apoyar para hacer más fácil la bajada.

cómo llegar a las Médulas
Tramo del descenso
Cúando ir a las Médulas
Camino hacia la cueva

Finalizado el descenso del pico Reirigo, se llega a la zona que más me impresionó del recorrido, la cueva de Reirigo. Su acceso está mal señalizado, hay que prestar atención para no saltarse el camino que sale a la derecha para llegar hasta ella. Ya en frente de la galería, no pude evitar encender la linterna del móvil y adentrarme unos metros en su interior.

galerías las Médulas
Acceso a la cueva
Sendas en las Médulas
Interior de la cueva

Desde la cueva de Reirigo hay que volver a ascender por el sendero, pero no es una pendiente demasiado pronunciada, hasta llegar al vértice geodésico y desde allí, ya solo queda continuar la bajada hasta que la senda de Reirigo se une de nuevo con la senda Perimetral, cerca del área recreativa Campo de Braña.

Las Médulas
Vistas desde el pico Reirigo
Vértice geodésico las Médulas
Vértice geodésico

De nuevo en la senda Perimetral

Una vez renganchado a la senda perimetral, el camino transcurre por una pista de tierra, donde las marcas en el suelo permiten interpretar que circulan coches. En menos de 15 minutos se llega a la Galería y Mirador de Orellán. Pero antes, a la izquierda, sale un camino con un cartelón que indica el acceso a la cueva encantada.  Este transcurre por una zona de densa vegetación, con castañares centenarios. El descenso fue bastante pronunciado hasta que se  une con la senda de las Valiñas.

Senda de las Valiñas
Descenso hasta la senda de las Valiñas
Senda de las Valiñas
Senda de las Valiñas

Senda de las Valiñas

Es la que permite acceder a dos de los tesoros de las Médulas, la Cuevona y la Cueva Encantada. Fue el único punto de la ruta donde me encontré gente. La verdad que estar delante de las cuevas impresiona. Un cartel advierte de peligro por desprendimientos. Después de la visita a las cuevas hay que continuar por la ruta circular hasta dar con el camino que lleva al mirador de Orellán, para subir las cuestas que anteriormente se bajaron.

la Cuevona
La cuevona
La cueva Encantada
La Cueva Encantada

Mirador de Orellán

La verdad que las vistas son increíbles, solo se puede admirar lo que uno tiene ante sus ojos, la postal que viene a la mente cuando alguien habla de las Médulas. Las paredes afiladas de color rojizo sobresaliendo del verde de la vegetación. A pocos metros del mirador se encuentra el acceso a la galería de Orellán, pero estaba cerrada. No abría hasta las 16:00 y aún faltaba un buen rato. La entrada cuesta 3€ y sin duda, hubiera merecido la pena entrar y acceder hasta su mirador.

Mirador de Orellán
Vistas desde el mirador de Orellán

Senda de los Conventos

Desde el mirador de Orellán hay que continuar hasta el pueblo, que lleva el mismo nombre, por un sendero lleno de moreras, hasta enlazar con la senda de los Conventos. No se si fue por el cansancio, por el mal tiempo o porque lo interesante de las Médulas ya estaba visto, pero no me pareció nada especial el último tramo desde Orellán hasta el aparcamiento donde estaba el coche.  

Orellán
Pueblo de Orellán
Senda de los Conventos
Ruta de la senda de los Conventos

Después de muchos kilómetros la ruta llegó a su fin. La verdad que fue increíble, merece la pena pasar unos días por la zona para conocer todo el entorno de una manera más tranquila. Ya en el parking puse rumbo hacia la ciudad de Ponferrada donde pasaría la noche. Por el camino me encontré una sorpresa muy agradable: El Castillo de Cornatel y el banco más bonito del Bierzo, pero esa historia para otro día.

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1 comentario

  1. Como leonés me siento orgulloso de este trabajo por su contenido informativo y las fotografías. La próxima vez que visite Las Médulas lo haré con otra mirada, sin duda. Muchas gracias.

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